Palabras Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en Colombia, Martín Santiago, en ocasión del Día Internacional de los Pueblos Indígenas 9 de agosto de 2017

11-ago-2017

Martín Santiago, Coordinador Residente de Naciones Unidas

Saludo:

·      Luis Fernando Arias Arias, Consejero Mayor de la ONIC

·      Pueblos indígenas de Colombia

·      Raúl Rosende, Jefe de Gabinete de la Misión Política de la ONU en Colombia

·      Helene Papper, Directora del Centro de Información de la ONU para Colombia, Venezuela y Ecuador

·      Organizaciones de sociedad civil, academia y medios de comunicación

·      Colegas del Sistema de la ONU en Colombia

·      Señoras y señores,

Muchísimas gracias.  Naturalmente me uno a la campaña y a la belleza de la armonización.  Muchísimas gracias a la belleza de la armonización de las palabras y el sentimiento, y espero que asimismo mis mensajes estén en ese rumbo de todo lo que sentimos y la gran alegría que tenemos todas y todos nosotros de estar aquí.

Quisiera iniciar mis palabras dándoles una muy cordial bienvenida, un saludo de bienvenida en nombre de la organización.  Como Helene ha bien señalado soy el Coordinador del Sistema de Naciones Unidas en Colombia y en nombre de esta organización muchísimas gracias a todas y todos ustedes por estar hoy aquí,  y veo que efectivamente nos une la mística y el sentimiento de lo que queremos abordar y queremos celebrar hoy.  Sumo estas palabras de gratitud al Consejero Mayor Luis Fernando Arias, así como al profesor Valbuena y a Javier Betancourt. Quisiera dar unas palabras de agradecimiento a la ONIC por su confianza, por su hospitalidad y sobre todo, y yo creo que esto se refleja en las hermanas y los hermanos indígenas que están aquí con nosotros, por la labor infatigable que tienen no solamente por los derechos étnicos pero fundamentalmente por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.  Asimismo, agradezco a los distintos representantes de las autoridades y de organizaciones civiles y académicas así como representantes de los organismos internacionales y de las misiones diplomática.  Gracias a Helene y tu equipo y a mis colegas de Naciones Unidas. Quisiera después de estos agradecimientos decirles que para mí también es un sentido de verdadera alegría y emoción participar en este acto de conmemoración de lo que estamos celebrando que como se ha dicho es el Día Internacional -y lo voy a ir calificando- de los Pueblos Indígenas junto a la ONIC y a todas y a todos ustedes y es maravilloso tener al hermano peruano con nosotros.  En este día los pueblos que están aquí representados y los 102 pueblos indígenas de toda Colombia con sus identidades, cosmivisión y saberes -tenemos que empezar a enfatizar estas afirmaciones- son un aporte vital a la vida económica, social y política del país, así como también enriquecen la diversidad cultural y étnica del país.

Desde 1994, la Asamblea General de la ONU decidió que un día como hoy, cada 9 de agosto, se conmemoraría la primera reunión de ese Grupo de Trabajo que se reunió por primera vez en 1982 sobre Pueblos Indígenas. Desde entonces, todos los días y en todas las partes del mundo celebramos esta efemérides alrededor del mundo.  Aquí se ha mencionado a los abuelos ancestrales y tratamos verdaderamente de hacer un homenaje a lo que representan.

Este año dedicamos el día al 10º Aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y con ello, estimo que tenemos una oportunidad para hacer un balance sobre algunos de los  avances y logros alcanzados, pero asimismo tratar de ver en este camino recorrido algunos de los retos, y para ponerlo en términos más reales, algunos de los dilemas, los desafíos, los claroscuros que continuamos teniendo y enfrentando para proteger y fortalecer el cumplimiento de los derechos; reconocer además -porque a veces nos quedamos en estas afirmaciones, y permítanme yo cuando estaba escribiendo estas palabras anoche quería hacer algunas acotaciones adicionales- pero no solamente el reconocimiento de los derechos: que reconozcamos y apoyamos realmente esta causa precisamente por los derechos, que podamos mantener su cultura y su sistema de creencias, que protejamos sus territorios y combatamos la discriminación.  En este contexto, e inspirados por las recomendaciones y mensajes del Grupo de Apoyo Interinstitucional sobre cuestiones indígenas, quisiera dejarles si me permiten tres muy breves y modestos mensajes.

El primero de ellos es que la firme determinación de ustedes, y yo creo que el día de hoy lo pone de manifiesto, los pueblos indígenas han logrado avanzar hacia el reconocimiento de los derechos étnicos y la autonomía de los territorios.   La aprobación de la Declaración de la ONU en 2007 fue la culminación de los esfuerzos de los pueblos indígenas y los Estados miembro para diseñar un instrumento jurídico internacional que reconociera tanto los derechos individuales como los colectivos de los pueblos indígenas.

Asi mismo, y hace unos días, yo tuve la oportunidad de estar en Nueva York en ese momento, se afirmó que los derechos contenidos en esa Declaración constituyen el marco universal de normas mínimas para la supervivencia, la dignidad y el bienestar de los pueblos indígenas. Algunos de los derechos reconocidos incluyen la libre determinación; a la autonomía y al autogobierno; el derecho al desarrollo, a la salud, a participar en la toma de decisiones y de ser consultado sobre las medidas legislativas y administrativas que les afectan directamente; el derecho a la tierra y recursos, a proteger y desarrollar su patrimonio cultural, sus conocimientos, expresiones culturales, sistemas tradicionales de justicia y propiedad intelectual y el derecho a vivir en libertad, en paz y en seguridad.

Sin embargo, persiste la brecha entre el reconocimiento formal de estos derechos y su pleno goce y ejercicio. Los pueblos indígenas siguen enfrentando la exclusión, la marginación y la discriminación.

Por ello, y este es mi segundo mensaje, junto a las instituciones colombianas, el Sistema de las Naciones Unidas lleva a cabo acciones para hacer realidad el reconocimiento, el goce y el ejercicio pleno de los derechos, pero fundamentalmente para romper las barreras invisibles a las que ustedes se enfrentan todos los días.  Por ello, promovemos la implementación del Convenio 169 de la OIT, con especial interés en el fortalecimiento del marco jurídico e institucional del Derecho a la Consulta. Y aquí quisiera enfatizar en tres puntos clave:

1.   Los debates y formulación de políticas públicas deben considerar el derecho a la consulta previa, libre e informada  como un mecanismo transparente que busca brindar seguridad jurídica y sostenibilidad a las decisiones públicas.

2.   El desarrollo del marco jurídico e institucional del derecho a la consulta deberá tener en cuenta los avances Constitucionales y Jurisprudenciales que han sido desarrollados por las altas  Cortes.

3.   El Convenio 169 de la OIT es un instrumento de gobernanza y de promoción de la Paz.  De tal cuenta, el Acuerdo de Paz con las FARC incorpora menciones expresas del Convenio con el objetivo de que su implementación se traduzca en el respeto de los derechos de los pueblos indígenas.

Y yo me preguntaría, ¿no es cierto que la constitución de la paz es un esfuerzo de todos, por ello debemos seguir reiterando y pidiendo la implementación del capítulo étnico del acuerdo de paz.

Pero no solamente trabajamos en impulsar el Convenio 169, en alianza con las autoridades tradicionales de las comunidades indígenas y en coordinación con las entidades estatales, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia acompaña, protege y brinda asesoría técnica para el fortalecimiento comunitario y de gobernanza étnico territorial.

Desde el Fondo de Población de las Naciones Unidas, venimos trabajando para mejorar la salud reproductiva y reducir la mortalidad femenina -incluyendo la de las niñas y adolescentes.

Mediante una estrategia interagencial (OPS, UNICEF, PMA y UNFPA), impulsamos la articulación del Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural con la Política de Atención Integral en Salud.

Además, entre las acciones para fortalecer la gestión de información sociodemográfica de los Pueblos Indígenas, promovemos, junto a la ONIC, la utilización de datos y análisis para la concertación de políticas públicas.

A través del PNUD, venimos fortaleciendo la capacidad de gestión y gobernabilidad de los pueblos indígenas para la construcción de Paz y ojala para la efectiva implementación del capítulo étnico,  y la defensa de sus tierras y territorios, apoyando la construcción colectiva de propuestas en torno a la gobernanza, la conservación ambiental y la biodiversidad.

Este impulso en materia de desarrollo y gobernabilidad del territorio me da pie para el tercer mensaje: No es posible sostener la paz sin el involucramiento activo de las comunidades y pueblos indígenas en la construcción de un futuro distinto para Colombia. Las treinta millones de hectáreas habitadas por la población indígena han sido a la vez las más ricas en materia de biodiversidad y las más golpeadas por el conflicto armado.

Por eso, cerrar las brechas, las deudas, los déficit históricos en el ejercicio pleno de los derechos de los pueblos indígenas es condición necesaria para sostener la paz.  Y cerrar esas brechas no es otra cosa sino avanzar decididamente en la implementación de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Una Agenda universal de transformación y acción, que busca acabar con la pobreza, tratar de reducir las desigualdaes y protejer el planeta.

Para lograrlo, los invito a que volvamos la mirada hacia la extraordinaria experiencia de los pueblos indígenas, quienes desde sus hermosas , sabias y ancestrales cosmologías han logrado por siglos preservar la riqueza natural y su cosmovisión. Tenemos mucho que aprender de esta experiencia en la defensa de la vida y la protección de la madre tierra, y sobre todo de nuestro futuro común. Naciones Unidas esta de su lado para hacerlos los actores, protagonistas, los agentes claves de esta página que se escribe en Colombia no solo de la paz, sino del progreso y la realización de derechos, cuenten con Naciones Unidas para eso.

Muchas Gracias

 

PNUD En el mundo

Estás en PNUD Colombia 
Ir a PNUD Global

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tobago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe