En la primera línea de respuesta en Mocoa

17-abr-2017

Miembros del equipo PNUD en Nariño camino a Mocoa: Miembros del equipo PNUD en Nariño camino a Mocoa: Ramiro Amaya, licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, UNV del Fondo de Justicia Transicional; John Tovar, conductor, y atrás Camilo Antonio Coral Díaz, estudiante de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira; María Cristina Fajardo Benavides, Estudiante de Ingeniería Ambiental de la Universidad Francisco de Paula, Santander; y Julián Camilo Galvis Rueda, estudiante de Ingeniería Ambiental y Sanitaria de la Universidad Popular del Cesar -UPC-: pasantes de Manos a la Paz.

El estruendoso río de escombros se comenzó a sentir el viernes 31 de marzo en Mocoa, pero aún parecía lejano.  Algunas personas, pronosticando lo peor, alentaron a la gente a que huyera de sus casas. A las 11 de la noche, varios habitantes salieron a mirar la quebrada y estaba muy crecida. Pasadas las 11:30, la quebrada se desbordó totalmente y se fue la luz.  El reloj quedó suspendido a las 11:50 cuando toneladas de lodo y rocas aplastaron lo que encontraron a su paso. El desbordamiento de los ríos Mocoa, Sangoyaco y Mulato alimentó una avalancha que afectó a 36 barrios, de los cuales 17 quedaron completamente destruidos.

Con la luz del día, Mocoa quedó irreconocible. Las escenas no podían ser más desgarradoras: cuerpos regados a la deriva, miles de personas en la calle, cuadras enteras en ruinas, vías bloqueadas por piedras y puentes colapsados. Los testimonios de dolor y desesperación llegaron desde cada esquina, pero también los de supervivencia y solidaridad.  Aún con la ropa llena de lodo, los sobrevivientes comenzaron la búsqueda de sus seres queridos y sacaron fuerzas para rescatar lo poco que les dejó esta terrible tragedia.

Tras la activación del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo a Desastres desde las primeras horas del desastre, el Presidente Santos instaló un puesto de mando unificado y autorizó la declaratoria de calamidad establecida por la Gobernación de Putumayo. 

La oficina de Nariño, Cauca y Putumayo del PNUD, ha estado al frente de la respuesta a esta emergencia y ha venido coordinando acciones tanto con el Equipo Local de Coordinación, como con las instituciones gubernamentales locales y las comunidades de Mocoa, en enlace con la oficina central del PNUD en Bogotá.   

Lo primero que hicimos la madrugada del sábado 1 de abril fue realizar una cadena de llamadas para ubicar al personal del PNUD, Manos a la Paz y de familiares, y establecimos un protocolo de contactos para mantenernos comunicados”, relató Luisa, coordinadora de la oficina.  “Esa misma mañana se activaron las acciones de respuesta humanitaria por parte del Equipo Local de Coordinación, liderado por el ACNUR.  Se repartieron tareas de emergencia y se activó la cadena de contactos con el PNUD en Bogotá.   Tres jóvenes de Manos a la Paz, María Cristina, Julián y Camilo que realizan actualmente sus pasantías en el territorio estuvieron ayudando incansablemente a rescatar personas y bienes del lodo en las zonas de desastre” agregó.

El domingo 2 de abril, Orfila Maribel Muñoz responsable local PNUD, y Andrea Prieto, que se encontraba de misión en Mocoa, participaron en la realización de los diagnósticos preliminares con el Equipo Local de coordinación. “Desde las primeras horas se hizo evidente que las niñas y niños, adolescentes y mujeres estaban en situación de mayor vulnerabilidad, pues no había luz para prevenir otros tipos de violencia, ni artículos de primera necesidad como toallas higiénicas,” explicó Luisa.

Ese mismo día, los colegas de la oficina territorial del PNUD en Nariño tomaron la iniciativa de hacer una colecta para artículos de primera necesidad.  Con COP $2.000.000 recaudados, el lunes 3 de abril compraron agua, tapabocas, paños húmedos y toallas higiénicas para mujeres. En el transcurso de la semana, los colegas PNUD de Cauca hicieron lo mismo, recolectando la misma cifra.

El lunes 1 de abril se realizó la primera reunión del Equipo Humanitario de País en Bogotá, coordinado por Martín Santiago, Coordinador Humanitario de la ONU en Colombia, donde las agencias del sistema y la organizaciones no gubernamentales compartieron las acciones de respuesta a la emergencia, así como los mecanismos de coordinación con el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo a Desastres a nivel nacional y local.   Bajo el liderazgo de OCHA, se iniciaron acciones para apoyar el registro de damnificados en apoyo a la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo a Desastres.

El martes 4 de abril se dispuso de un automóvil que salió desde la oficina territorial del PNUD en Pasto para Mocoa con el conductor Jhon Jairo Tovar acompañado de Ramiro Amaya, UNV, para realizar la entrega de los artículos de primera necesidad que se compraron con el dinero recolectado. Las primeras personas a beneficiarse fueron los huéspedes de un ancianato, y varias familias monoparentales, identificadas con la ayuda de la Alianza Mujeres Tejedoras de Vida.  Algunas mujeres, viendo que entre la ayuda había toallas higiénicas primero se sorprendieron, y luego no pararon de agradecer, aliviadas.

Tras la constatación de que la mayoría de los albergues no contaban con iluminación, el PNUD facilitó la adquisición de 92 lámparas solares que fueron donadas por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Minas y Energía y la Unidad del Servicio Público de Empleo, a través de la Estrategia Territorial de Hidrocarburos.

Ramiro relató emocionado la felicidad y la gratitud de las mujeres no tanto en el momento de recibir la lámpara, sino cuando aprendieron a hacerla funcionar. Una mujer ya mayor exclamó: ¡podré ir al baño sin accidentes esta noche!

El miércoles 5 de abril Orfila Maribel Muñoz, asistente territorial de gobernabilidad y responsable local PNUD participó en el ejercicio Multi e inter-sectorial de Evaluación Rápida (MIRA por sus siglas en inglés), coordinado por el Equipo Local de Coordinación y realizó la coordinación de la entrega de las lámparas solares con el apoyo de la Alianza de Mujeres Tejedoras de Vida.  

El jueves 6 de abril el PNUD facilitó la primera reunión en Bogotá del Grupo de Trabajo de Recuperación Temprana con las agencias del Sistema de Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil con el objetivo de coordinar, fortalecer y capitalizar la capacidad de respuesta rápida a la crisis y la recuperación temprana de las comunidades afectadas por el desastre de Mocoa.    

Como resultado de una estrecha coordinación con la Oficina de Caquetá, coordinada por Iván Fernández, se concretaron acciones de apoyo a la Oficina de Nariño, Cauca y Putumayo.  Edwin Hurtado relevó a Maribel Muñoz quien no había descansado en la primera línea de respuesta en Mocoa.  

Los colegas del PNUD en Caquetá y del Equipo Local de Coordinación también realizaron una colecta y recaudaron COP1,250,000 para contribuir a suplir las necesidades básicas identificadas.   Además, Luis Carlos Tarazona, profesional de Manos a la Obra en Caquetá, se desplazó para realizar una evaluación rápida de los daños sobre la infraestructura comunitaria en preparación de la respuesta que pueda brindarse desde ese proyecto, coordinado por Andrea Quiroga bajo el liderazgo de Lina Arbelaez, Gerente del Área de Erradicación de Pobreza.

Además de las respuestas y mecanismos institucionales que se han activado en el PNUD en respuesta al desastre, los colegas del PNUD en Bogotá y de los distintos Equipos Locales de Coordinación desde distintas partes del país también se han sumado para dar una mano solidaria que contribuya a aliviar parcialmente el sufrimiento de Mocoa, según las necesidades constatadas por los colegas de la Oficina de Nariño.  

El sábado 8 de abril, Edwin Hurtado, recibió en Mocoa 60 docenas de ropa interior para hombres, mujeres, niños y niñas y 600 tapabocas para niños y niñas como resultado de la colecta de los colegas en Bogotá, por un valor de COP $3.386.000. Adicionalmente, una colega hizo entrega de un par piezas que se enviaron con los paquetes.

La Oficina de la Guajira, a través del Equipo Local de Coordinación, realizó la compra de 10 mercados, según la lista de necesidades identificada por la Cruz Roja como parte de las jornadas de recaudación y logística para trasladarlas a Mocoa.  Además, los pasantes de Manos a La Paz en La Guajira apoyaron toda la semana la campaña de recaudación que va hasta el 13 de abril.

Ante la emergencia, el PNUD ha sumado sus conocimientos, energía, recursos y esfuerzos para apoyar la labor de los colegas que están en la primera línea de respuesta a la emergencia. El PNUD está facilitando la coordinación de acciones en torno a la recuperación de Mocoa que incorpore la gestión integral de riesgos.   A la fecha, se ha activado el grupo local de trabajo de recuperación temprana en Mocoa con la participación de la FAO, PMA, Cruz Roja Colombiana y el PNUD,  y se ha ofrecido poner en marcha 32 sistemas de captura de agua y filtros potabilizadores, entre otras acciones encaminadas a la recuperación sostenible de Mocoa.