Colombia está de luto #TodosConMocoa

02-abr-2017

Operaciones de rescate en Mocoa. Foto: Equipo Local de Coordinación ONU en Mocoa.

 

El PNUD lamenta profundamente la pérdida de vidas, se solidariza con las familias afectadas y con el pueblo colombiano, y reitera su compromiso para apoyar al gobierno en sus esfuerzos para responder a las necesidades urgentes, y en el proceso de recuperación de Mocoa.

 

Bogotá, 2 de abril de 2017.-  Colombia está de luto tras la tragedia de la avalancha ocurrida en la noche del viernes 31 de marzo en Mocoa, en el departamento del Putumayo, donde 17 barrios fueron arrastrados y cinco quedaron soterrados por deslaves y lodo como resultado del desbordamiento de los ríos Mocoa, Mulato y Sangoyaco.  Más de 238 personas perdieron la vida, según se reporta a la fecha.

Mientras las operaciones de rescate continúan, más de 200 personas están siendo atendidas en el hospital y aproximadamente 600 personas se encuentran albergadas. Tras la activación del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, el Presidente Santos instaló un puesto de mando unificado y autorizó la declaratoria de calamidad establecida por la gobernación del departamento de Putumayo.

Los elementos críticos se concentran en el rescate de vidas, la protección y atención a los damnificados, en particular de niñas, niños y mujeres, la conectividad para restablecer el servicio de agua y energía, así como el rehabilitación de vías, viviendas y puentes dañados. El Sistema Nacional de Gestión de Riesgo está siendo implementado eficazmente ante la emergencia, y está trabajando día y noche con más de 1,300 personas entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres –UNGRD-, Ejército, Policía, Fuerza Aérea, Armada, Defensa Civil, Bomberos, Cruz Roja, Gobernación, Alcaldía, CTI, Medicina Legal y Corpoamazonia. 

El departamento de Putumayo, ubicado en la zona suroccidental de Colombia sobre la frontera con Ecuador y Perú, ha sido escenario estratégico del conflicto armado. El narcotráfico, la presencia de grupos armados no estatales, la minería, un alto índice de pobreza multidimensional (79% para 2014) y una alta vulnerabilidad a desastres  -solo en cuatro años, entre 2011 y 2015, se produjeron 50-  son algunos de los grandes retos que enfrenta una población de 349,537 personas, de las cuales 49% se concentra en la cabecerara departamental de Mocoa.  

En estrecha coordinación con el Equipo Humanitario de País y el Equipo de la ONU en Mocoa, el PNUD se encuentra monitoreando la situación de cerca y ha puesto a disposición su experiencia para apoyar los esfuerzos del gobierno en la respuesta a la emergencia y el proceso de recuperación temprana.   En apoyo a las labores locales de rescate, el PNUD está haciendo llegar 100 lámparas solares que permitrán recargar celulares y aparatos, y ha ofrecido poner en marcha 32 sistemas de captura de agua y filtros potabilizadores.  

Para el PNUD, existe una ruta inseparable entre el desarrollo humano sostenible y la prevención y gestión del riesgo a desastres. Los desastres son una construcción social e histórica que puede y debe ser prevenida reconociendo las vulnerabilidades, las limitaciones ambientales en un territorio y gestionando de manera integral los riesgos.  Para ello, el PNUD trabaja de la mano de los gobiernos y comunidades afectados por desastres alrededor del mundo contribuyendo a la recuperación de los medios de vida de las poblaciones afectadas y abordando las causas subyacentes para eliminar riesgos futuros.

En base al Marco de Sendai, la Agenda 2030, y el Acuerdo de Paz, Colombia se encuentra en el momento apropiado para trazar una ruta urgente que aborde las condiciones de vulnerabilidad de municipios como Mocoa.  Esta tragedia refuerza la importancia de continuar trabajando con las instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales, sector privado y ciudadanía para fortalecer la resiliencia en las comunidades del país, requisito fundamental para el desarrollo humano integral y la construcción de la paz territorial.