En Colombia la paz es joven

    

14-mar-2017

Foto: Andrés Arbelaez / PNUD Colombia

Bogotá, febrero 24 de 2017. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD- y el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas en Colombia -UNV-, a través del proyecto “Voluntariado juvenil para la paz” realizaron el primer encuentro de intercambio de experiencias juveniles, en el que se reunieron 90 jóvenes pertenecientes a los programas Hagamos las Paces, Manos a la Paz y Creciendo Juntos de los departamentos de Antioquia, Meta, Nariño y Norte de Santander, con la participación de instituciones como Colombia Joven y la Oficina del Alto Comisionado para la paz, con el objetivo de compartir las buenas prácticas, las oportunidades y los retos de la juventud colombiana en la construcción de paz.

A través de un panel en el que los jóvenes del Voluntariado y las entidades participantes compartieron reflexiones sobre la Resolución 2250, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Juventud, Paz y Seguridad, se ratificó como ésta apoya su trabajo y cuáles son las oportunidades y los retos para avanzar en la implementación de dicha Resolución. Noella Richard, Gerente del Programa Global para la Juventud del PNUD felicitó la iniciativa: “Aplaudimos a la sociedad civil que incentivó a Naciones Unidas durante años para que esto sucediera. Algunos estados miembros lideraron el tema y definitivamente la experiencia de Colombia en particular, fue muy útil para explicar por qué los jóvenes pueden ser actores de cambio. La resolución es el resultado de una colaboración exitosa entre la sociedad civil, los estados miembros y la ONU. El reto ahora es cumplir su implementación.”

Para Romeral Ortiz, especialista en Paz y Seguridad Ciudadana del Programa de Voluntarios de la ONU, la Resolución 2250 es una oportunidad de cambio: “las y los jóvenes ya no queremos ser los que recibimos proyectos o recibimos políticas, queremos estar en la mesa de negociación, debatiendo sobre paz y seguridad y lo que esto significa para nosotros. Es un proceso que requiere trabajo por parte de los jóvenes, instituciones y demás actores; y al mismo tiempo es un tema de corresponsabilidad, para construir todos juntos esta nueva agenda que nos concierne”.

Así, a través de un ejercicio de reflexión, se visibilizó el trabajo que se ha venido haciendo en el fortalecimiento de iniciativas juveniles sobre seguridad y pedagogía para la paz con jóvenes, identificando el rol que estos tienen en la prevención de la violencia en situaciones de conflicto. Luis Felipe Botero de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz en Colombia aseguró que: “siempre se ha pintado este cuadro en el que los jóvenes han sido víctimas y victimarios. Los grupos armados los han reclutado, los ejércitos estatales los han reclutado, en otro caso han sido las víctimas vistas de una manera un poco pasiva; pero si uno se pone a ver la historia de Colombia, que de buena manera es la historia de la guerra y la paz, se encuentra con que el motor de los cambios en pro de la paz han sido movimientos juveniles.”, puntualizó.

Para Juan Pablo Rangel, joven participante del departamento de Antioquia la paz es una cuestión de cambio y hay que desaprenderse de muchas cosas para construir paz. “Es fundamental que los jóvenes nos apropiemos de los espacios de participación y empecemos a cambiar desde lo que hacemos, desde el arte, la cultura, el deporte y desde los parches que hagamos; por eso hay que tomarse las banderas de la paz, porque la paz debe ser un asunto que nos incluya a todos”, comentó.

En medio de una muestra cultural llena de colores en la que el arte, el baile, la música y el teatro fueron los protagonistas, los jóvenes compartieron las acciones que desde sus territorios han implementado para promover una cultura de paz y de reconciliación, evidenciando que la juventud transforma realidades a través de ejercicios de liderazgo, voluntariado y de la gestión de las organizaciones juveniles, contribuyendo positivamente a la construcción de paz.

Jóvenes colombianos aportan al Estudio de Progreso de la Resolución 2250 sobre juventud, paz y seguridad de la ONU

undp-co-coljovben1-2017Foto: Andrés Arbelaez / PNUD Colombia

Los días 25 y 26 de febrero, se realizó el Estudio de Progreso de la Resolución 2250 sobre juventud, paz y seguridad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en el que participaron 35 jóvenes de diferentes territorios del país, para aportar sus visiones sobre paz y seguridad, y generar un reporte que permita establecer una ruta para una agenda futura en la comunidad internacional en torno a la juventud. Estos jóvenes fueron convocados por el PNUD, el Programa UNV y la Oficina de Apoyo a la Construcción de paz de las Naciones Unidas.

La Resolución fue adoptada por el Consejo de Seguridad de manera amplia el 9 de diciembre de 2015. Es la primera vez que se adopta una resolución temática que trata el tema de juventud frente a los desafíos de seguridad y de la consolidación de la paz, en la que se reconoce el rol activo de la juventud como socio y no como agente pasivo.

Esta plantea un ejercicio de seguimiento, por lo cual se requiere un estudio de la contribución positiva de los jóvenes a los procesos de paz y a la resolución de conflictos, con el objetivo de recomendar respuestas efectivas a nivel local, nacional, regional e internacional. De acuerdo a lo anterior, es importante entender la situación actual de los jóvenes y su participación e impacto en la construcción de la paz, para así poder monitorear su evolución.

Con la realización del estudio se busca recopilar evidencias e información sobre el involucramiento de las y los jóvenes en los temas de paz y la seguridad, igualmente se apunta a presentar mejores prácticas sobre la participación de los jóvenes en la paz.

El estudio de progreso es una estrategia que busca establecer una línea base sobre las y los jóvenes, sus experiencias y opiniones frente a la prevención de violencias y afectaciones por el conflicto, que lleven a determinar cuál debe ser el papel de estos en los procesos de paz. Noella Richards, Gerente del Programa Global para la Juventud del PNUD manifiesta que: “Queremos romper con la narrativa del joven violento y tener una narrativa desde lo positivo. Es un esfuerzo con una alianza fuerte que trabajamos de la mano de la sociedad civil”. La primera consulta se realizó en Jordania con extensión a los países árabes y en Latinoamérica, además de Colombia se realizará en Jamaica, la cual contará con la participación de representantes de Centro América y el Caribe.

Durante la jornada de trabajo los jóvenes identificaron los retos y las perspectivas sobre la paz y la seguridad, mapearon iniciativas juveniles en sus territorios, identificaron sus capacidades y sus recursos como constructores de paz. Estas reflexiones y aportes las realizaron teniendo en cuenta la historia de Colombia  y sus territorios, analizando aspectos como justicia social y económica, pasando por las garantías para la población joven en los diferentes escenarios. También hicieron recomendaciones sobre temas como políticas públicas -en particular de juventudes-,  desarrollo social y económico, participación política y educación.

Frente a las políticas púbicas hicieron énfasis principalmente en la formulación, implementación, evaluación y seguimiento de una Política Pública de jóvenes que garantice educación, innovación social, trabajo decente, entre otros. En la participación política consideraron necesario generar, incentivar y fortalecer procesos de formación política ciudadana formal y no formal, y el acompañamiento de los jóvenes en el tema de campañas electorales. Por otra parte enfatizaron en buscar la garantía de la inclusión de los jóvenes en la construcción de los planes de desarrollo.

En esta misma línea, los participantes propusieron que a partir del conocimiento de modelos de desarrollo y progreso, se construyeran conjuntamente planes y programas de desarrollo que suplan la necesidad de trabajar en la formación ciudadana para su ejercicio pleno y así entrar a construir esos modelos de desarrollo y progreso.

Así, los principales temas que resaltaron durante la jornada fueron:

 

·       Formación en escuelas de liderazgo político y participación ciudadana para las y los jóvenes.

·       Espacios de participación que existen pero que son cooptados por la política y limita la participación juvenil.

·       Oportunidades para el empleo juvenil y el autoempleo, a las y los jóvenes se les exige experiencia para trabajar pero no les dan la oportunidad de adquirir esa experiencia.

·       Reconocer el trabajo de las y los jóvenes y facilitar el espacio para los que participan en la formación educativa formal y no formal de quienes trabajan en construcción de paz.

·       Invertir en investigación de paz y seguridad enfocada en jóvenes, el tema de protección para los líderes hombre y mujeres es una preocupación en el escenario de postacuerdo.

·       Incluir modelos contextualizados y flexibles en la formación educativa, así como replantear los estándares de edición de la calidad educativa. Como se acreditan las IES y cuál es el acompañamiento estatal.

·       Plantear una iniciativa que forme a las y los jóvenes desde la cultura de paz y liderazgo que permita generar un recambio generacional de líderes en los territorios.

Como resultado de este ejercicio, se identificaron los retos que enfrenta la juventud respecto a la paz y la seguridad, y la mejor manera de abordarlos para presentar la agenda propuesta a los tomadores de decisiones, generando condiciones para el diálogo con la juventud y su contribución positiva a la paz y la seguridad. Se espera continuar consolidando y articulando las iniciativas que realiza la juventud colombiana en torno a la paz y la seguridad, para fortalecer redes de apoyo y acción nacionales, regionales e internacionales.

Estos aportes realizados por la juventud colombiana, se contribuirá a la elaboración del estudio de progreso que ya cuenta con insumos de las y los jóvenes de Oriente Medio y se seguirá nutriendo con aportes de otras partes del mundo como Centroamérica y El Caribe sonde se llevarán a cabo las siguientes consultas. Finalmente, Colombia aportará a este importante documento un caso de estudio específico que permita visibilizar el aporte de la juventud al proceso de paz y a la construcción de paz.