Solidaridad de género: compromiso con la No violencia contra las mujeres

09-dic-2016

Marta y Sonia. Foto: Freya Morales, PNUD.

Por Carlos Alberto Rivera C.*

 

Era una mañana normal en Bogotá, agitada como todas y así llegaron Sonia y Martha, presurosas, pero entusiasmadas. Luego de hacer varias llamadas para precisar el lugar del encuentro, llegaron, las dos, como cómplices que vienen a contar una misma vida, a contarla para que otras mujeres sepan lo que ellas vivieron y lo que no pueden permitir que les pase.

Aunque son costeñas, en Colombia se les dice así a las personas que son de la región caribe o pacífica, ellas son de culturas diferentes. Las personas de la costa norte son más abiertas, dicharacheras y tranquilas. Las de la costa pacífica son más tranquilas, un poco tímidas pero recias. Sonia, enfermera y defensora de Derechos Humanos, fue desplazada de una región donde reinaba el paramilitarismo y fueron ellos quienes la amenazaron e hicieron que junto con su familia llegara a Bogotá; de eso hace más de nueve años. Martha, fue funcionaria pública, proviene de una zona donde los grupos guerrilleros mandaron por años y hasta decidían quienes eran los mandatarios locales que debían gobernar; por oponerse a ello también fue desplazada.

Llegaron bien ataviadas, Sonia con botas cafés de moda y su vestido crudo que caía bien con sus botas. Martha, de negro, con una blusa en seda y flores de colores, como las mujeres que no dejan su feminidad para sentirse mujeres. A pesar de las diferencias en su origen y sus profesiones, las une una situación, la violencia sexual que ejercieron sobre ellas grupos al margen de la ley.

Comienzan a contar su historia. Martha toma de la mano a Sonia cuando pronuncia las primeras palabras de cómo fue víctima de la violencia. Manos que evidencian la huella de una vida difícil. Esto le da fuerza a Sonia para contar del trabajo que realiza desde su organización por las mujeres, convencida que unidas se harán más fuertes para evitar ser agredidas.  Justamente por esto fue amenazada, amedrentada, a través de panfletos y llamadas a ella y a su familia. Finalmente tuvo que dejar su tierra y trasladarse a Bogotá. Sólo fue consciente de su situación hasta llegar a Bogotá; pues a pesar de haber sido expuesta desnuda ante un grupo de paramilitares, ultrajada y humillada, no entendía que había sido víctima de violencia sexual.

La historia de Martha no fue tan diferente, sufrió toda clase de maltratos y vejámenes. Por oponerse al control de los grupos armados sobre su municipio, fue amenazada, violada y perseguida. Tuvo que ser sacada en helicóptero de su pueblo y también llego a Bogotá.

En la ciudad se conocieron, con su sufrimiento a cuestas y se encontraron con una ciudad hostil, difícil y compleja para subsistir. Pasaron por dormir en el piso, aguantar hambre, trabajos pesados y mal remunerados, el distanciamiento de sus seres queridos, así como la indiferencia de la institucionalidad ante su condición de víctimas del conflicto. Pero ellas se mantuvieron fuertes y continuaron con su trabajo de reivindicación de derechos de otras mujeres que también fueron víctimas de la violencia.

Esta razón las unió y decidieron trabajar en equipo a favor de otras mujeres. A pesar de las dificultades, no han dejado un momento de trabajar por aquello en lo que creen. En este trasegar llegaron a la Fundación Círculos de Acompañamiento, organización que apoya el PNUD como parte de las acciones para promover el acceso a la justicia de personas víctimas de violencia basada en género dentro y fuera del conflicto armado.

Haciendo alusión a su nombre, esta organización propone la creación de “círculos de acompañamiento psicosocial” y formación para fomentar la recuperación emocional de las y los sobrevivientes de violencia sexual, y les brindan alfabetización jurídica, así como información sobre rutas de acceso a la justicia y a la reparación. Adicionalmente, han facilitado la identificación de los daños causados por la violencia sexual y las dificultades para el acceso a la justicia, así como la documentación de casos.

A través de este trabajo, más del 80% de las mujeres participantes fueron valoradas, incluidas y reconocidas por hechos victimizantes contra la libertad y la integridad sexual en el Registro Único de Victimas - RUV y actualmente se encuentran en ruta de reparación individual. En este escenario, el PNUD ha logrado promover el acceso a planes de reparación integral de 435 víctimas de violencia sexual, incluyendo personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas., gracias al impulso de estos círculos en siete municipios priorizados del país.

La segunda fase de esta estrategia se denomina “El Derecho de Vos”, y busca la consolidación de escenarios para la incidencia en políticas publicas orientadas a la transformación de las condiciones de vida de las víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado; así como la construcción de políticas tendientes a la reivindicación de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.

Sonia se emociona compartiendo cómo es su trabajo con sus compañeras. “Ustedes puedan decir yo soy fulana de tal, fui víctima de violencia sexual, hago parte de una organización y estoy empoderando a las mujeres para que hablen de este tema; para que denuncien, para que declaren”.

Al finalizar el encuentro, y abrazadas mirando al horizonte mientras se toma un registro fotográfico de este momento, sin pedirlo se abrazan y sin decirlo nos hacen saber que aunque atrás ha quedado su sufrimiento, este hace parte de su vida, las ha hecho fuertes y resilientes, lo suficiente para demostrarle a otras mujeres que han padecido hechos similares que es posible reconstruir su proyecto de vida y prevenir su ocurrencia.

Después de haber dejado todos sus sentimientos expuestos, para compartir, para sanar, siguen adelante con su vida, sus ocupaciones como lideresas con otras mujeres, las mujeres que no se rinden ante nada y que luchan por la dignidad de todas.

 

*Carlos Alberto Rivera, antropológo, es profesional de comunicaciones del PNUD en Colombia y se ha especializado en temas de Paz.